Granada es conocida por sus temperaturas extremas, por lo que contar con un  aislamiento térmico reforzado es un aspecto clave para cualquier nave industrial. Habitualmente consideramos únicamente la protección frente a bajas temperaturas, pero en el caso de éxito que traemos hoy, la protección frente al intenso calor resulta fundamental.

Realizada por Francisco Zamora, la intervención en la cubierta de la nave, de 1600 m², consistió en la aplicación del sistema de poliuretano 4020, aplicado a un espesor de 3 cm con un consumo de 1,1-1,2 Kg/m².

El sistema de celda cerrada de Grupo Aismar, con densidad 30, clasificación CCC4 y Marcado CE, proporciona unas óptimas prestaciones en cuanto a aislamiento a la vez que consolida la cubierta.

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